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San Salvador, 7 de septiembre de 2016. Con el propósito de elaborar un plan de acción para la prevención de la obesidad en la niñez y la adolescencia a nivel nacional, autoridades del Ministerio de Salud realizaron el “taller Nacional multisectorial para la prevención de la obesidad en la niñez y adolescencia”.

El Ministerio de Salud cuenta con el respaldo del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), para desarrollar el taller multisectorial de manera que no se registre aumento alguno en los porcentajes de prevalencia actual y esperando que todos los sectores involucrados brinden su contribución generando acciones de impacto, para detener o revertir este problema de salud. En el abordaje integral para prevenir la obesidad, el Estado y la sociedad, especialmente los/as adultos, comparten responsabilidad desde diversos ámbitos en la construcción de entornos saludables, sobre todo aquellos donde transitan los niños, niñas y adolescentes.

El Dr. Franklin Hernández, representante de OPS, dijo: “este tema del sobrepeso si vemos y analizamos los cuatro factores principales de riesgo, encontramos que dos de ellos están una actividad física inadecuada, vinculados con alimentación que no es sana y los otros dos son el tabaco y alcohol los causantes y factores de riesgo que predisponen a enfermedades no transmisibles que representan en Latinoamérica según los estadísticas de OPS, causantes del 75% en las muertes que tienen repercusión social y pérdida de vidas niños niñas hombres y mujeres”.

La directora de apoyo a la gestión del MINSAL, Dra Xiomara Arriaga, manifestó la importancia de la prevención de la obesidad y la malnutrición: “este es un tema de mucho interés, como MINSAL ha sido impulsado grandemente por la gestión anterior y ésta, es así como dentro de los ejes estratégicos están abordadas las enfermedades crónicas con el componente de la seguridad alimentaria y nutricional (…) esta es una epidemia oculta que no habíamos visibilizado pero realmente es un interés creciente que empecemos a hacer acciones para fortalecer e identificar aquellos niños y niñas adolescentes con sobrepeso pero también aquellos que ya cuentan con factores de riesgo”.

La obesidad infantil está tomando proporciones alarmantes en muchos países y supone un problema grave que se debe abordar con urgencia. En los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas en 2015, la prevención y el control de las enfermedades no trasmisibles se consideran prioridades básicas. Entre los factores de riesgo para las enfermedades no transmisibles, la obesidad ocupa especial preocupación, pues puede anular muchos de los beneficios sanitarios que han contribuido a la mejora de la esperanza de vida.

La prevalencia de la obesidad entre los lactantes, la niñez y los adolescentes va en aumento en todo el mundo. Si bien en algunos entornos las tasas se han estabilizado, en cifras absolutas hay más niños y niñas con sobrepeso y obesidad en los países de ingresos bajos y medianos que en los países de ingresos altos.

En América Central y el Caribe, se estima que la prevalencia de sobrepeso y obesidad se ha duplicado entre 1990 y el 2010, pasando de un 4.8% al 8.8% respectivamente; y en El Salvador de acuerdo a los últimos datos oficiales, la prevalencia de niños menores de 5 años con sobrepeso es de 6%, en relación a la obesidad del grupo de edad de 7 a 9 años es del 13% y 10% respectivamente, evidenciándose una mayor problemática de sobrepeso y obesidad en el sector privado con un 41.2% comparada con el sector educativo público 21.5%. Para el grupo de adolescentes escolares de 13 a 15 años, el 38.4% presenta problemas de sobrepeso y obesidad, con el 28.8% y el 9.6% respectivamente. Situación que se agrava en la edad adulta mayor de 20 años, en donde un 37.6% presenta sobrepeso y un 26.7% obesidad; situaciones que vienen a contribuir con otros factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles.

La obesidad puede afectar a la salud inmediata de la niñez, al nivel educativo que puede alcanzar y a la calidad de vida. Los niños y niñas con obesidad tienen muchas probabilidades de seguir siendo obesos en la edad adulta y corren el riesgo de sufrir enfermedades crónicas. Tomando en cuenta que es cada vez más alarmante la cantidad de población que padece sobrepeso y obesidad, el Ministerio de Salud en coordinación con otras instituciones vinculadas al tema, han elaborado una guía alimentaria para la familia salvadoreña y con ello poder contribuir al logro de un óptimo estado nutricional a través de buenas prácticas alimentarías.